Ami
16-ago-2008, 21:15
* Después del curso, el estudiante es el único responsable de su horario y tiene que saber organizarse para los exámenes de septiembre.
* Lo más importante es elegir cuándo y dónde estudiaremos.
* La mayoría de los suspensos proceden de una mala técnica de estudio.
Hace más de un mes que acabó el curso y algunos estudiantes estarán descansando con la satisfacción del trabajo bien hecho. Pero hay otros que tendrán que volver a las aulas antes de tiempo por los exámenes de septiembre.
El verano es un momento difícil para estudiar; el calor, las ganas de divertirse con los amigos, la gran oferta de ocio y la mentalidad de vacaciones suelen tirar más que la mesa de estudio y los apuntes. El alumno no se ajusta a un horario preestablecido.
«En este momento, el estudiante es el que controla su tiempo y debe organizárselo de la mejor manera para que le dé tiempo a todo», señala Covadonga Naredo, coordinadora del servicio de orientación al estudiante de la Universidad de Alcalá.
Organizarse y disfrutar
Estudiar en verano no significa planificar un horario en el que lo único que hagamos sea estudiar. «En una buena planificación hay tiempo para todo», asegura Naredo.
Lo más importante es elegir cuándo y dónde estudiaremos: las mejores horas son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde, pero elegir dónde en esta época suele ser un problema; si estamos de vacaciones fuera de casa, es casi seguro que el lugar donde nos alojemos no tenga una zona apropiada para el estudio.
Estudiar en verano no significa planificar un horario en el que lo único que hagamos sea estudiar
La mejor solución es ir a la biblioteca, cualquier pueblo, por pequeño que sea, dispone de una biblioteca o casa de la cultura con espacios acondicionados para la lectura y el estudio. La mayoría de los suspensos proceden de una mala técnica de estudio.
Los gabinetes psicopedagógicos de orientación académica de las universidades ofrecen ayuda a cualquier alumno para que salga adelante con sus asignaturas y pueden orientarle sobre si realmente la carrera que ha elegido le motiva lo suficiente como para seguir con ella, ya que es una decisión que determina el futuro laboral.
Los estudiantes que hayan aprobado todo en junio pueden estar más tranquilos. Aún así, los expertos recomiendan leer mucho para no perder el ritmo durante las vacaciones.
Unos estudian y otros...
Hay muchos estudiantes que tienen que hincar los codos durante las vacaciones, pero también hay muchos empleados que siguen trabajando en su periodo de descanso. De hecho, el 60% de los españoles confiesa que trabaja durante las vacaciones, según un estudio realizado por monster.es entre profesionales de toda Europa, Estados Unidos y Canadá, que revela que el 28% de los trabajadores consulta correos electrónicos y mensajes de teléfono en vacaciones. Los holandeses, ingleses y alemanes son los que más fácilmente desconectan de sus ocupaciones laborales durante sus días de descanso.
Fuente - 20 min
* Lo más importante es elegir cuándo y dónde estudiaremos.
* La mayoría de los suspensos proceden de una mala técnica de estudio.
Hace más de un mes que acabó el curso y algunos estudiantes estarán descansando con la satisfacción del trabajo bien hecho. Pero hay otros que tendrán que volver a las aulas antes de tiempo por los exámenes de septiembre.
El verano es un momento difícil para estudiar; el calor, las ganas de divertirse con los amigos, la gran oferta de ocio y la mentalidad de vacaciones suelen tirar más que la mesa de estudio y los apuntes. El alumno no se ajusta a un horario preestablecido.
«En este momento, el estudiante es el que controla su tiempo y debe organizárselo de la mejor manera para que le dé tiempo a todo», señala Covadonga Naredo, coordinadora del servicio de orientación al estudiante de la Universidad de Alcalá.
Organizarse y disfrutar
Estudiar en verano no significa planificar un horario en el que lo único que hagamos sea estudiar. «En una buena planificación hay tiempo para todo», asegura Naredo.
Lo más importante es elegir cuándo y dónde estudiaremos: las mejores horas son las primeras de la mañana y las últimas de la tarde, pero elegir dónde en esta época suele ser un problema; si estamos de vacaciones fuera de casa, es casi seguro que el lugar donde nos alojemos no tenga una zona apropiada para el estudio.
Estudiar en verano no significa planificar un horario en el que lo único que hagamos sea estudiar
La mejor solución es ir a la biblioteca, cualquier pueblo, por pequeño que sea, dispone de una biblioteca o casa de la cultura con espacios acondicionados para la lectura y el estudio. La mayoría de los suspensos proceden de una mala técnica de estudio.
Los gabinetes psicopedagógicos de orientación académica de las universidades ofrecen ayuda a cualquier alumno para que salga adelante con sus asignaturas y pueden orientarle sobre si realmente la carrera que ha elegido le motiva lo suficiente como para seguir con ella, ya que es una decisión que determina el futuro laboral.
Los estudiantes que hayan aprobado todo en junio pueden estar más tranquilos. Aún así, los expertos recomiendan leer mucho para no perder el ritmo durante las vacaciones.
Unos estudian y otros...
Hay muchos estudiantes que tienen que hincar los codos durante las vacaciones, pero también hay muchos empleados que siguen trabajando en su periodo de descanso. De hecho, el 60% de los españoles confiesa que trabaja durante las vacaciones, según un estudio realizado por monster.es entre profesionales de toda Europa, Estados Unidos y Canadá, que revela que el 28% de los trabajadores consulta correos electrónicos y mensajes de teléfono en vacaciones. Los holandeses, ingleses y alemanes son los que más fácilmente desconectan de sus ocupaciones laborales durante sus días de descanso.
Fuente - 20 min