hagal
24-may-2007, 04:20
Paso 1. Introducción
Telefónica y otros proveedores llevan cierto tiempo limitando la utilización de los programas P2P sobre sus líneas de banda ancha. Desde el punto de vista del usuario, estos bloqueos se traducen en paupérrimas cifras de bajada, que en líneas de varios Mbps en ocasiones no superan los 20 Kbytes/s. Desde el punto de vista del proveedor, estas medidas son necesarias para garantizar la estabilidad de la red, no saturar el ancho de banda disponible (que los P2P literalmente devoran) y ofrecer un nivel de servicio aceptable al resto de usuarios ajenos a estas aplicaciones.
Ante esto, la queja de los usuarios es clara: «Si yo pago una línea de 1, 2, 3 o 20 Mbps, ¿por qué razón no me ofrecen todo el ancho de banda? ¿Por qué no especifican los proveedores claramente la limitación ante estos servicios?» Y es que, aunque todos las operadoras aplican restricciones en sus redes a esta clase de actividades, son muy pocas las que lo reconocen públicamente. Uno de los casos más flagrantes es el de ONO, cuyos clientes descontentos abarrotan los foros. No obstante, no son los únicos que sufren me- canismos de traffic shaping, que permiten a las distintas compañías controlar qué tipo de tráfico circula por sus redes para priorizar o bloquear el que les interese. Como decíamos el objetivo es ofrecer mayor ancho de banda a servicios como la voz sobre IP o la TV de pago (caso de Imagenio), frente a grandes devoradores de recursos como los clientes P2P y sus redes eDK o Kad. Estas aplicaciones no solo consumen recursos al enviar o recibir datos generalmente de manera constante (muchos mantienen sus PC encendidos 24x7), sino que pueden mantener cientos de conexiones simultáneas con otros clientes que están a la espera de enviar o recibir datos, lo que machaca el ancho de banda.
Quizás la solución pasa por que las operadoras fueran más transparentes e informasen claramente e si bloquean el tráfico P2P y en qué medida. A partir de ahí, que el consumidor decida cuál le interesa más.
Paso 2. Desbloqueo de puertos
La primera técnica que emplearon los proveedores pasaba por controlar el puerto que por defecto empleaban diversos clientes eMule. Así, el famoso 4662 fue puesto en la lista negra, razón por la cual uno de las primeras tareas a la hora de configurar nuestro eMule pasa por cambiar el puerto de comunicaciones (Preferencias/Conexión/Puerto). Lo ideal es buscar alguno libre que no sea utilizado por otros programas (podemos consultar la lista de la Wikipedia siguiendo este enlace (http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_TCP_and_UDP_port_numbers)) o, precisamente para intentar engañar al proveedor, emplear uno tan común como el 21, utilizado para las conexiones a servidores FTP. Además, si somos usuarios de eMule, no olvidaremos redirigir dicho puerto en el router hacia la IP fija de la máquina que empleemos para el P2P, con lo que lograremos que se nos asigne lo que se conoce como una ID alta y, con ello, mejorar el tráfico de nuestra conexión.
Paso 3. Ofuscación del protocolo
Ahora bien, los modernos sistemas de los proveedores son capaces de detectar el tráfico P2P incluso cuando se emplean puertos alternativos para las conexiones. Por ello, la solución pasa por encriptar u ofuscar el protocolo de transmisión de datos. En el caso de algunos clientes de BitTorrent, hace prácticamente un año que se incluye la capacidad de cifrar los encabezados y flujos de datos para evitar que las conexiones sean descubiertas por las operadoras. Sin embargo, pronto también fueron controladas por los sistemas de traffic shaping. En el caso de eMule, en la última versión 0.47c encontramos una interesante opción llamada ofuscación del protocolo, que podemos activar siguiendo la rutan Preferencias/Seguridad/Ofuscación del Protocolo/Activar la Ofuscación del Protocolo. Por último, será importante conectarse a servidores que admitan la ofuscación del protocolo, para lo que habrá que fijarse en la última columna del listado.
sacado de:http://www.pc-actual.com/Práctico/Paso_a_paso/Informática_personal/Mundo_digital/20070503052/3
Telefónica y otros proveedores llevan cierto tiempo limitando la utilización de los programas P2P sobre sus líneas de banda ancha. Desde el punto de vista del usuario, estos bloqueos se traducen en paupérrimas cifras de bajada, que en líneas de varios Mbps en ocasiones no superan los 20 Kbytes/s. Desde el punto de vista del proveedor, estas medidas son necesarias para garantizar la estabilidad de la red, no saturar el ancho de banda disponible (que los P2P literalmente devoran) y ofrecer un nivel de servicio aceptable al resto de usuarios ajenos a estas aplicaciones.
Ante esto, la queja de los usuarios es clara: «Si yo pago una línea de 1, 2, 3 o 20 Mbps, ¿por qué razón no me ofrecen todo el ancho de banda? ¿Por qué no especifican los proveedores claramente la limitación ante estos servicios?» Y es que, aunque todos las operadoras aplican restricciones en sus redes a esta clase de actividades, son muy pocas las que lo reconocen públicamente. Uno de los casos más flagrantes es el de ONO, cuyos clientes descontentos abarrotan los foros. No obstante, no son los únicos que sufren me- canismos de traffic shaping, que permiten a las distintas compañías controlar qué tipo de tráfico circula por sus redes para priorizar o bloquear el que les interese. Como decíamos el objetivo es ofrecer mayor ancho de banda a servicios como la voz sobre IP o la TV de pago (caso de Imagenio), frente a grandes devoradores de recursos como los clientes P2P y sus redes eDK o Kad. Estas aplicaciones no solo consumen recursos al enviar o recibir datos generalmente de manera constante (muchos mantienen sus PC encendidos 24x7), sino que pueden mantener cientos de conexiones simultáneas con otros clientes que están a la espera de enviar o recibir datos, lo que machaca el ancho de banda.
Quizás la solución pasa por que las operadoras fueran más transparentes e informasen claramente e si bloquean el tráfico P2P y en qué medida. A partir de ahí, que el consumidor decida cuál le interesa más.
Paso 2. Desbloqueo de puertos
La primera técnica que emplearon los proveedores pasaba por controlar el puerto que por defecto empleaban diversos clientes eMule. Así, el famoso 4662 fue puesto en la lista negra, razón por la cual uno de las primeras tareas a la hora de configurar nuestro eMule pasa por cambiar el puerto de comunicaciones (Preferencias/Conexión/Puerto). Lo ideal es buscar alguno libre que no sea utilizado por otros programas (podemos consultar la lista de la Wikipedia siguiendo este enlace (http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_TCP_and_UDP_port_numbers)) o, precisamente para intentar engañar al proveedor, emplear uno tan común como el 21, utilizado para las conexiones a servidores FTP. Además, si somos usuarios de eMule, no olvidaremos redirigir dicho puerto en el router hacia la IP fija de la máquina que empleemos para el P2P, con lo que lograremos que se nos asigne lo que se conoce como una ID alta y, con ello, mejorar el tráfico de nuestra conexión.
Paso 3. Ofuscación del protocolo
Ahora bien, los modernos sistemas de los proveedores son capaces de detectar el tráfico P2P incluso cuando se emplean puertos alternativos para las conexiones. Por ello, la solución pasa por encriptar u ofuscar el protocolo de transmisión de datos. En el caso de algunos clientes de BitTorrent, hace prácticamente un año que se incluye la capacidad de cifrar los encabezados y flujos de datos para evitar que las conexiones sean descubiertas por las operadoras. Sin embargo, pronto también fueron controladas por los sistemas de traffic shaping. En el caso de eMule, en la última versión 0.47c encontramos una interesante opción llamada ofuscación del protocolo, que podemos activar siguiendo la rutan Preferencias/Seguridad/Ofuscación del Protocolo/Activar la Ofuscación del Protocolo. Por último, será importante conectarse a servidores que admitan la ofuscación del protocolo, para lo que habrá que fijarse en la última columna del listado.
sacado de:http://www.pc-actual.com/Práctico/Paso_a_paso/Informática_personal/Mundo_digital/20070503052/3